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No al verde para «camuflar» rojeces en el rostro

Buenos días pequeños:

«No al verde» , así cómo suena. Hoy os quiero ampliar un mini-post que hice hace tiempo en instagram ( te dejo el enlace directo aquí, por si no me sigues)

Últimamente en las redes se ven muchos tutoriales sobre correcciones, ya que muchas marcas han sacado sus paletas de «Camuflaje». Pues bien, en mi opinión en esas paletas sobra el verde.
Es verdad que la teoría del color nos dice que el rojo y el verde son complementarios. Y eso está muy bien para combinar y resaltar colores. Pero, yo os hago una pregunta:

¿Nuestra piel tiene verde? 

Espero que vuestra respuesta sea no, porque no lo tenemos. Existen tantos tonos de piel cómo personas, pero ninguna contiene verde. Algunas son más rosadas, rojizas, amarillentas, oscuras…pero no verdes.

La teoría nos dice que cómo el verde y el rojo son complementarios, si encima de del rojo aplicamos verde, este quedará cancelado, ¿Así, por arte de magia?  Pues evidentemente no. La teoría es una cosa y la realidad otra bien distinta. Os animo a que lo probéis por vosotros mismos.
Ahora bien, si hablamos de piel única y exclusivamente veréis que si a una mancha roja le aplico verde encima , se queda verde o incluso verde grisáceo. Un bonito tono para nuestra piel ¿Verdad?…me da que tampoco.

Esto ocurre porqué le estamos poniendo a la piel un color que por naturaleza no tiene, y por mucho que nos lo diga la teoría, el verde con el rojo no da cómo resultado un «tono piel». Así que, ahora, en vez de una mancha roja tenemos una verde. Para igualar el tono verde, tenemos que aplicar otro corrector con un tono piel encima, resultado, un tono grisáceo- verdoso. Vamos que hemos arreglado poco.

Entonces aplicaremos una base de maquillaje, que si no es muy cubriente seguramente no acabará de corregir del todo ese tono raro de antes.

Por tanto tenemos una capa enorme de maquillaje, que se va a notar, y si encima es un granito con volumen, os hacéis una idea ¿no?

Así que lo que yo os propongo algo es más sencillo:

Un sólo corrector lo más parecido a tu tono de piel, lo difuminas un poco, aplicas base de maquillaje, si quieres un acabado natural, puedes usar una base con poca cobertura o aplicar una capa muy suave. O a la inversa, la base de maquillaje y luego si es necesario corrector del mismo tono u otro poco de base en esa zona nada más. No hace falta recargar la piel en las zonas que no lo necesitan.

Los correctores con tono piel suelen tener en mayor o menor medida subtonos beige o amarillo, que estos sí nos ayudan con las rojeces «camuflando» mejor la mancha ya que si son tonos que puede tener nuestra piel, por ejemplo, el beige-dorado disimula o ayuda a difuminar los tonos rojizos o rositas, así como los correctores con tono un poco salmón van muy bien para los tonos morados de las ojeras.

Así que mi consejo es que dejéis vuestros correctores verdes para caracterización, halloween o carnaval y os hagáis con un buen corrector, lo más parecido al todo de vuestra piel.

Espero haber aclarado un poco mi punto de vista desde mi experiencia y haberme explicado bien. ¿Habéis hecho la prueba alguna vez? ¿Te gustaría saber un poco más sobre maquillaje y cómo sacarte partido a ti misma? Te invito a pasar por AQUÍ y ver mis cursos y talleres de maquillaje personalizados y a domicilio. Y si tienes dudas no dudes en contactarme.

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2 thoughts on “No al verde para «camuflar» rojeces en el rostro”

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